26 mayo 2014

El Canto del Molinillo, El Boalo

A principios de semana Miguel y yo teníamos planes para subir a la Pedriza, pensábamos ir a uno de esos sectores que la lluvia no nos había dejado hacer el pasado invierno, según pasa la semana la temperatura sube de una manera loca pues el lunes hacía fresco y el viernes ya hacía un calor de espanto, era como si a principio de semana estuviéramos en invierno y a final en verano. El sábado cuando nos vimos en el coche ya habíamos decidido por separado no ir a la Pedriza, con este calor no se puede ir, dijimos casi al unísono, y menos a un sector orientado al sur. Miguel me propuso ir a El Boalo y yo asentí sin dudarlo, el Canto del Molinillo es una de esas placas a las que nunca diré que no.

*  *  * 
Tras una tranquila marcha de aproximación llegamos a la base de las vías, estamos solos y tenemos el enorme placón para nosotros, hoy huele a atracón de vías me dije.
Bueno no estamos tan solos, junto a nuestras cabezas aparece un centenar de pesadas mosca revoloteando y chupando nuestro sudor como si de néctar se tratara. Entre alguna zarza y entre manotazo y manotazo a los agobiantes insectos, nos damos un paseo por el pie de las vías para ver las entradas, al ser una placa abombada no se ve mucho de cerca, aun así nuestra tarea de hoy queda rápidamente definida… empezar por la izquierda y terminar por la derecha, fácil no!
Para empezar elegimos las dos vías de la izquierda como digo, son muy buenas, cien por cien placa, la primera tendrá veintimucho metros y se hace bien de una tirada, el granito está perfecto y la vía es buenísima en su grado.
Miguel vía 2 

Travesía de la vía 2
La segunda es aún mejor que la primera, tiene una travesía cinco estrellas para continuar con más placa, si encadenas es de las que te hacen pensar que sabes escalar y que los entrenamientos van dando sus frutos.
Pero antes de empezar con ella hay que tener muy claro donde te metes, a quien metes y cómo vas a bajar; me explico: La vía tendrá unos 35 ó 40m, luego está claro que no se puede bajar, ni bajar a nadie, en polea con cuerda de 60m, a no ser que hagas una extraña maniobra que prefiero no explicar para no inducir a la imprudencia, con cuerda de 70 no sé si vale, no lo he probado. También hay que tener en cuenta quien va a cerrar la vía, mejor que no cierre un novato, pues para bajar has de hacer un rapel intermedio en una reunión que dista pocos metros del descuelgue al que has llegado, a la izquierda mirando al valle; el que cierra vía tiene que recuperar el material, mientras rapela, verá que algunas cintas quedan a trasmano, no olvidéis el autobloqueante para esta operación.
 Vía 3, viene bien algún empotra
 Miguel vía 5 con todo el material
  Vía 5, el último seguro chapado es un clavo, antes un Camalot, 3
Vía 5
Las vías 3 y 5 también son muy buenas, además de variadas, para los primeros metros de estas es necesario un juego de fisureros y algún friends, pues están semiequipadas, ambas se inician por fisuras/lajas.
La fisura diedro de la vía 5 (la de arriba) está desequipada, entran bien los friends pequeños.
Según rapela Miguel de la vía 5 me acerco a los macutos a por un trago de agua, observo que unos escaladores que se han metido por la vía 2, la están haciendo de manera diferente, es otra opción, lo han hecho a largos, ha subido el primero los 35 ó 40 metros de la vía y allí está recuperando cuerda para que suba su compañero de segundo, me imagino que saldrían por detrás pues no le vimos hacer rapel alguno.
Termino la jornada con la vía del diedro donde también se puede meter algún fisurero, he dicho bien termino, pues Miguel prueba la vía 4 que andará por el 6c+, yo eso lo dejo para “otro” día.
 Miguel, tras poner el fisurero en la vía 7
Vía del Diedro
Hoy se me ha olvidado el casco y da cierto yuyu escalar con los bloque tan cerca de la indefensa cabeza.
Rapelando por la vía 7
Rematamos con la cerveza de turno en nuestro preferido bar de verano.

Notas:

Ojo no olvides el nudo a final de cuerda, ni igualar bien las cuerdas al rapelar, ya que quedan muy justas. En las vías de la derecha para rapelar hay que apoyarse en el descuelgue superior de la vía 7 (ojo al péndulo).

Vía 7, ojo con los bloques de atrás.
Florecillas del campo
Cómo llegar y croquis: En esta entrada del blog describo como se llega y la guía de Tino Núñez donde hay algo de esta zona. De todas maneras reseño nuestra actividad, por si te es útil, en este croquis:


Actividad realizada: Queda reseñada en el croquis, en la entrada que enlazo hay otra posible combinación de vías.

21 mayo 2014

Vuelta a las alturas, Agujas de Valdemanco


Las nieves han empezado a retirarse en las alturas, aunque este año debido principalmente a la climatología, no se nos ha dado muy bien en los invernaderos, Pedriza y demás escuelas a baja cota, llego el momento de coger un poco de altura en busca del fresco y del granito alpino. Tras el fenomenal estreno de temporada ayer en el Mondalindo, hoy volvemos a las alturas, en este caso a las Agujas de Valdemanco, mejor dicho vuelvo, ya que Diego no ha estado por aquí nunca, espero que tras esta visita se anime a volver, por la cara que puso al ver la “materia prima” apostaría a que sí.

* * *
Como he dicho hoy formo cordada con Diego. Entramos a las Agujas por el Cementerio de Valdemanco, la aproximación la hacemos fácil, ya arriba nos dirigimos al colladito que hay entre la Aguja Inquisición y el Cancho Moñiga, allí hay dos buenas vías, una en cada risco, vía Rebeca 6a+ y vía Invierno, V+ respectivamente, son fenomenales para calentar.
Justo en este colladito coincidimos con Miguel y Jose… Es lo que tiene salir mucho con los amigos, conoces sus hábitos y ya sabes dónde te los puedes encontrar. Cuando limpian la primera vía nos metemos nosotros a trepar.

 Diego, en la primera, vía Inviernos

 Miguel, en la segunda, vía Rebeca
Diego en Rebeca
A pesar de que encadeno las dos primeras, hoy no me veo bien, quizás fuera por el cansancio acumulado de ayer en el Monda y de otros días, quizás porque se me rompe un canto en la primera vía por apretar demasiado con las manos frías en busca de sensaciones, o simplemente porque no todos los días se tiene la cabeza igual. Tras estas dos primeras nos acercamos al paño central del Cancho Moñiga. Aquí está una vía que me costó lo mío encadenar en su día, la vía Garañón, 6a+, hoy no se me da bien del todo, pero bueno por lo menos estoy aquí para intentarlo.
 Diego en la vía Garañón


Tras esta prefiero dejarlo, pues hoy disfruto más con la contemplación del lugar y estando con los amigos en esta solitaria escuela, que escalando. Hay días y días, y de todos aprendemos algo.

Nota: En la etiqueta “Agujas de Valdemanco” verás guías, datos técnicos, otras agujas y alguna que otra aventura más de por aquí.

13 mayo 2014

El Muro de la Soledad, El Mondalindo

Por fin subimos al Zócalo Superior del Monda, después de algunas tentativas fallidas debidas al mal tiempo, llego el día de remontar la pequeña y ya entrañable cuesta que sube a las vías. En el primer repecho ya veo que no voy bien de forma, mis piernas no van como quisiera, ayer estuve exprimiéndolas y hoy las llevo algo cargadas. Mientras subimos la cuesta prefiero escuchar los comentarios de mis compañeros de escalada de hoy, Miguel y Diego, y contestar con monosílabos para no ahogarme demasiado y estar en la conversación. Lo que si me funciona bien es mi cabeza, en ella bullen mil y una cosas, como por ejemplo la pequeña historia de la apertura de este muro.
Según me cuenta Miguel, desde hace muchos años, en la parte central del muro al que vamos, había un par de viejos buriles con chapa, era un misterioso proyecto de vía inacabada que igual algún día queda desvelado, la vía inacabada terminó llamándola Miguel. Algunos otoños más tardes dos insignes aperturistas que coincidieron en el tiempo, Julio Marina (Julito) y Miguel Barroso, equiparon por separado el resto de este alto muro.
En cuanto al nombre propuesto, “El Muro de la Soledad”, recuerdo como me vino a la cabeza.
Hay una época del año en que Miguel se dedica a sus aperturas, yo le digo que le entra la fiebre del ramplús, los pocos días que coincidía con él en ese periodo del año le preguntaba por las novedades, hoy me viene a la cabeza una de esas ya lejanas conversaciones.
  • ¿Qué tal por el zócalo Miguel?
  • Está quedando un sector muy bueno, y por allí ya te lo puedes imaginar, un tiempo muy del Monda, frío, viento, niebla y sobre todo soledad, mucha soledad.

Soledad, mucha soledad, estas últimas palabras se me quedaron grabadas en la mente, me imaginaba a Miguel colgando de la cuerda, junto con el eco del monótono y reiterativo sonido de la maza retumbando entre la niebla, allí arriba me lo imaginaba solo, bueno no tan solo, siempre tenía la compañía de los buitres sobrevolando sobre su cabeza, de ahí viene el nombre de este post.
Foto Diego: Miguel en el Musgo nunca duerme

* * * 

Por fin termina la cuesta, llegamos a la base de las vías del sector central, menos mal que aquí los colegas han subido charlando y no muy rápido.
Para ir a escalar al zócalo superior lo normal es entrar por algunas de estas primeras vías, son de varios largos, nosotros elegimos la vía Conjuro (vía 5 del croquis de este post).
 Primer largo Vía Conjuro
Diego, ultimo largo vía Conjuro
Después de tres fáciles largos, que también nos sirven para calentar, nos ponemos a pie del Muro de la Soledad, por supuesto, haciendo honor al nombre por aquí ni un alma.
Mientras recorremos la base de las vías Miguel nos va poniendo al día de los nombres y grado de ellas. Empezamos por tres vías de 6a que hay en la parte central del paño, la inacabada, la fisura y la sagitario, las dos últimas semiequipadas pues tienen fisuras y se pueden meter friends. Estas tres tienen un pequeño muro vertical, muy bueno, que te lleva a una repisa, bueno más bien a una ancha fisura que corta el muro en horizontal, posteriormente la placa tumba y continua hasta una reunión común por tres líneas distintas, la inacabada está protegida con parabolt y, como digo, las otras dos, aunque hay algún bolt, es necesario utilizar seguros flotantes.
 Vía La Inacabada
 La Inacabada
Vía de la Fisura
El granito de esta parte alta tiene buena adherencia, cosa que no ocurre con las vías de más abajo que son como más jabonosas, la erosión debe ser distinta por aquí arriba y deja la roca bastante más áspera.
 Miguel en el buen primer muro de La Sagitario
 Vía Sagitario
Diego Vía Sagitario
Como última vía Miguel nos ha guardado la mejor del día, yo diría que una de las mejores del Monda, “El musgo nunca duerme”, de por sí sola esta vía ya vale la visita a este solitario lugar, Miguel pone las cintas y según sube nos va “flaseando” los pasos y trucos de esta magnífica vía. Al ser tan variada la dificultad varía (6a+, 6b, ¿?...) dependiendo de si conoces o no los pasos, aunque mejor eso os lo cuento con imágenes:



Miguel



Yo



Diego
Para bajar elegimos los rápeles de “Pequeño Yago”, que empiezan junto a los escaladores de la siguiente foto, también se puede bajar por la vía Conjuro.


Sin duda hoy hemos pasado un muy buen día.
Nota: Las fotos de los que llevamos camisas grises son de Diego

Cómo llegar:
Tomar la salida 57 de la A-1, Autovía de Burgos, dirección Bustarviejo, justo antes de llegar a este pueblo hay una indicación, a la derecha, hacía la Urbanización La Pesquera, subir esta calle y aparcar al final. Desde aquí tienes visible el Monda y sus sectores.
Croquis:
Estos están hechos por Miguel, considéralos un regalo, a cambio solo pedimos respeto, tanto con las vías como con el entorno, gracias.
Los grados, están actualizados al día de la fecha según consenso con algunos escaladores, aun así puede variar medio grado.




Actividad realizada:
1036. Vía Conjuro, V, 130 m, semiequipada (4 largos, los dos primeros se pueden unir)
1037. La Inacabada, 6a, 30 metros equipada
1038. Vía de la Fisura, 6a, 30 metros semiequipada, alien azul y friend pequeños y medianos
1039. Sagitario, 6a, 30 metros equipada, friend opcionales
1040. El musgo nunca duerme, 6a+ (6b a vista?), 30 metros equipada.
Nota: Para la actividad de este día hemos utilizado cuerdas dobles de 60 m, cintas y friends, se recomienda no subir tras un día de lluvia ni con climatología extrema.

05 mayo 2014

Un paseo por Torrelodones

Mis últimas salidas a la sierra me recuerdan a un chiste malo. Aquel del gafe que va con el paraguas y lleva sobre su cabeza una nube negra, y que solo le llueve a él… pues ese parece que soy. Nada más terminar el café en Manzanares, y para no perder la costumbre empieza a llover. Ciertamente es increíble, cada vez que puedo salir a la sierra hace malo, así no hay quien coja continuidad en la escalada. Con su habitual humor Miguel me dice que cuando sale conmigo ya no mira el tiempo, pues sabe que tenemos la lluvia asegurada, y que cualquier día me deja en una esquina y se va por tabaco.
Después de asumir que hoy no escalamos en la Pedriza, y de estar un rato proponiendo planes, decidimos ir a mojarnos a Torrelodones, pues por allí parece que el cielo no está tan negro y a la Pedra bajo lluvia ya la tenemos muy vista.

* * *
Chalet del canto del pico entre nieblas
En Torre el cielo está más o menos igual, aunque algo más débil por aquí el agua también cae de arriba abajo, dejamos los macutos en el coche y nos vamos a dar un paseo mientras esperamos una posible mejoría, si no podemos escalar al menos buscaremos nuevos sectores.
En nuestra búsqueda encontramos anecdóticas vías sueltas, pequeños sectores con varias vías que apuntamos para mejor ocasión.
Sector cercano a las antenas con la roca brillando por el agua 
También encontramos largas y duras vías, el musgo le da hoy un aspecto de lugar encantado al sector, de este lugar habíamos oído hablar pero no nos imaginábamos que estuviera tan abandonado, nos quedamos un rato contemplando las lineas entre el musgo y la humedad, realmente son dignas de una o más visitas con buen tiempo, habrá que traer el cepillo.
Sector cercano al Canto de Pico
A estas últimas se puede acceder por unas curiosas escaleras artesanales realizadas con bloques de piedra.


Tras tres horas de reconocimiento con lluvias intermitentes por fin parece que el agua remite, mientras regresamos al coche a por el material, la roca seca mínimamente. Como el tiempo no está muy seguro decidimos repetir en el Elefantito, está cerca del coche y siempre podemos salir corriendo ante la eventual lluvia, en este sector hacemos las vías secas, las que no tienen ni chorreras ni húmedas fisuras.

Miguel

Tras la lluvia la adherencia de la placa está perfecta, entre amagos de más agua conseguimos quitarnos el mono con ocho pequeñas vías.

Nota: Si quieres más datos de esta escuela pincha en la etiqueta de Torrelodones, a la derecha de este post.

P.D. Dan bueno para el puente de mayo :)